domingo, 14 de marzo de 2010
Vivo...
Quisiera que la existencia transcurriera más lentamente, más indolentemente… he tomado mis votos y mis decisiones, la verdad no me arrepiento de ellas, solo que aún queda la imagen de un posible futuro que nunca podrá ser. Ahora pienso en el hoy, vocalizo un discurso sin sentido que ni siquiera es creíble para mí… sigo acá añorando momentos del pasado que ya nunca se repetirán y escuchando melodías que me recuerdan el por qué estoy vivo… espero que puedan entenderme, que la labores de la cotidianidad han impedido la alegorización de estos pensamientos… solo quiero que se entienda que sigo aquí, escribiendo textos volátiles en mi cerebro y que realmente nunca llegan a la palabra escrita… Agradecerles a los pocos que han estado y que continúan esperando alguna manifestación de vida, aun estoy vivo así sea muy a mi pesar…
martes, 6 de enero de 2009
Medicamentos
Hoy me duele la vida, me duele existir porque su peso se ha elevado al infinito, porque el mundo ha caído sobre mi sin previo aviso… puedo sentir el astillar de mis huesos, escuchar el crujir de sus fibras bajo el peso inconmensurable de mi acaecer en esta realidad. Me siento hundirme en el asfalto, en el concreto de esta jungla que día a día me devora sin compasión, que día a día extingue un poco más mi humanidad y la reemplaza con su sucia cotidianidad.
Hoy me duele el sistema nervioso, el sistema óseo y el sistema solar, hoy me duele respirar y me duele parpadear… hoy me duele la existencia y me pregunto incansablemente ¿dejarían morfina en el gabinete de las medicinas?
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Humo
Me elevo en el aire; revuelos sin sentido marcan el camino que me lleva a disiparme en el ambiente, simplemente la existencia es tan efímera que me desvanezco con el viento… juego con el humo de mi cigarrillo pretendiendo dejar de lado mi corporalidad para poder desvanecerme luego de revolotear junto al viento…
Emano de unos labios extraños, juntando mi ser con el de aquella persona que me da a luz con su respiración, aquella persona que me exhala a un mundo desconocido, inconmensurable, incomprensible, pasajero… el afán de conocer aquel extraño y maravilloso lugar me lleva a pretender hacer parte de todo sin realmente comprender en donde me encuentro. Me movilizo sin sentido, vagando de un lugar a otro, desesperado por ver, oír, probar y sentir absolutamente todo aquello que encuentro en mi camino, dejando impregnada mi esencia todo lo que me rodea, buscando perpetuar mi existencia a través de la presencia de algo mas…
Pero, inevitablemente, mientras más llega a mí es más claro lo efímero de mi existencia, de la inmensidad de este mundo que ahora me contiene. Desilusión y desesperanza se apoderan lentamente de mi andar, es evidente ahora la mortalidad, la imposibilidad de abarcarlo todo…
Desesperado busco llegar más lejos de lo fatídicamente destinado, engulliendo todo aquello que encuentro al pasar… me resisto a desaparecer, lucho contra los elementos por seguir adelante devorando los más posible hasta que el cansancio y la resignación me entregan a los vientos; a fin de cuentas desaparecer es inevitable, existir implica extinguirse en algún momento… ahora no soy humo, no soy aire y no soy materia… mi condición mortal se ha elevado para nunca regresar, ha pasado al campo de lo sacro, de lo divino, se ha hecho una con la inmensidad de la realidad
Inexorablemente la vida se asemeja a una bocanada de humo gris, débil, pasajero; simplemente es algo que se exhala al viento para que segundos después se desvanezca en la inmensidad.
lunes, 13 de octubre de 2008
A dos manos
El héroe se encuentra indefenso frente a su gran punto débil, ante aquella criptonita en que se ha convertido su propia memoria… aquella memoria que lo hunde hasta el cuello en el pantano de sus pesadillas… se sobreentendería que el tiempo ha curado todas las heridas y que la historia está ahí para aprender de los errores cometidos, de los cuales aun nada se ha entendido.
La vida se convierte en un ente sin sentido que evoca miles de emociones impropias de este ser supremo, de aquel dios de papel indestructible física y emocionalmente… tal vez sea el hecho de volver al lugar donde nunca debió estar, al que mil y un veces dijo que no regresaría… tal vez se deba a sentir nuevamente aquel dolor agónico que le atraviesa el pecho por entender quién es realmente, por ver los millones de imágenes disimiles de su muerte anterior, por ver cómo su ego y su invulnerabilidad cayeron hechas añicos por un simple “de nada sirve, es muy tarde ya”…
Hoy el héroe ha muerto nuevamente, así como alguna vez en los tiempos remotos alguien asesinó lo sobrenatural para dejar a los mortales el gozo de esta tierra prometida… nuevamente se evocan aquellas preguntas de tiempos míticos ¿Qué hago aquí?
De pronto la respuesta se encuentre en la necesidad de socializar con los de una misma especie, con las almas en pena que también han dejado sus mundos de papel idolatrizados y han despertado en un oscuro callejón siendo humanos, aquellos que despiertan en medio de la noche devanando sus sesos en búsqueda de aquello que nuevamente los haga eternos… Pero es imposible que la eternidad sea alcanzada por la vileza de nuestras almas…
No se cuan vil sea aquella búsqueda, uno de tu especie te dice que erró en mil momentos buscando encontrar una razón de peso que le diera algún sentido a un existir y decidió dejar de buscar… déjese encontrar así usted no pueda encontrarme… perdón si mi búsqueda ha encontrado que todo es mierda menos nuestra esencia…
miércoles, 7 de noviembre de 2007
Veneno
En medio de este espacio extraño, influenciado por los múltiples distorsionadores de la realidad establecida clamo a gritos por encontrarme entre las metodologías establecidas. Tal vez sea la banda sonora, tal vez sea el momento inoportuno de gritar por una ruta de escape a la miserableza del alma humana que se apodera de los sentidos de este pobre personaje sin sentido, de este pobre títere de la vida que vaga sin un rumbo determinado.
Tal vez sea por que la tormenta no ha dado tregua y porque el repensarse continuamente no ha dado mayores frutos en la construcción teórica de lo apropiado y determinado. Tal vez es por esta misma razón que aquel viejo estribillo aun esta presente en los momentos de soledad y desespero permeando todas las capas de la razón enceguecida por los licores nauseabundos que intoxican el organismo.
Sinceramente no se que hago acá, no se que significan todas estas letras que fluyen del inconciente buscando la luz de una comprensión que jamás será recompensada por los estamentos homologados del mundo circundante.
Simplemente prefiero desahogar mi furia, mi emotividad y ebriedad en una hoja en blanco, que posiblemente en este momento duela más que las múltiples cortadas de un producto del silicato y el calor, que las laceraciones de una vida sin sentido que cada día pierde mas su validez en un mundo que prefiere continuar con su vaciedad antes de entrar a reparar en las múltiples lesiones que horadan el corazón humano.
Es por esto que ahora prefiero aprovechar este profundo estado de inconciencia, de locura y enceguecimiento frente a las opiniones polarizadas de los múltiples personajes que pretendan juzgar algo que no tiene sentido para su propia reflexión de la vida y de la realidad, porque ellos no se calzan mis zapatos ni ven el mundo de la manera en que pasa por mis sentidos. Simplemente quiero desahogar todo esto que acongoja mi existencia frente a una pieza virtual de irrealidad que no pueda hacerme sangrar, sin importar las múltiples agresiones que emprenda contra ella, aguante el veneno de unas letras que se enmarcan en el dolor y la histeria sin sentido, que se apropian de una mente deambulante que prefiere divagar a dormitar y conformarse.
El momento de descanso esta mas allá de lo posible, de las múltiples voces y sombras que enceguezcan el panorama… tal vez es por esto que simplemente la idea del conformismo siga aún presente, de vivir cada día como si el anterior nunca hubiese acontecido y de respirar simplemente por el acto mecánico de llenar de aire los pulmones… la existencia escapa a nuestro corto entendimiento y, tal vez, es por esto que solo nos queda seguir por un camino determinado por las moiras… las mismas quienes en el momento mas oportuno afilaran sus tijeras y cercenaran el frágil hilo de la vida y darán un eterno descanso a quienes día a día se contaminan con el CO2 de esta cochina ciudad…
domingo, 21 de octubre de 2007
Perder la cordura
En la poca vida que llevo recorrida, he entendido que la gente no es algo que uno pueda predecir, que se pueda analizar y racionalizar... me gustaría hacerlo, es un reto y tal vez por eso me metí a fracasar en lo que intento terminar... igual es demasiado efímero para concebirlo.
Le prometí que no volvería al lugar del que me saco aquella vez, pero aun así para mí es inevitable hacerlo, ese es mi mundo, al que pertenezco y en donde descubro mi verdadera naturaleza... Existe un dolor agudo, que consume muchas cosas en mi, pero del dolor y los golpes se aprende y creo que lo estoy haciendo... se que la forma en la que he decidido vivir no va a ser soportable por mucho tiempo y me agradaría en exceso que no tuviese que hacerlo, que por las cosas fortuitas del destino realmente muera como un profeta joven... lastima que no exista la inquisición, porque gritaría en plena plaza central ¡Vuestro Dios ha muerto!... pero todo son malditas fantasías... y por ahora solo queda colaborarle un poco a la esquelética y puntual muerte...
Necesito aun desaparecer lo que me ata a esta condición humana, quisiera quedarme en mi sueño de ayer, en el mundo infernal en el que me encontraba y me atormentaban, ojala pudiese perder la cordura, perderla aun mas para que al fin pueda ser aislado con mis demonios que siempre me acompañaran...
lunes, 17 de septiembre de 2007
“Verdades Absolutas”
Los adelantos del ingenio humano han hecho mas fácil el uso de las mascaras emocionales; se ha privilegiado un mundo de apariencias donde la única tabla de salvación que flota en el oscuro océano es el escepticismo frente al malvado ser humano, en la incredulidad de las palabras y de los actos. Vivimos el tiempo más oscuro de nuestra historia, el momento en que se han abierto los ojos a la triste realidad de estar rodeados de enemigos, quienes aunque no entiendan concientemente la naturaleza de su verdad y la nieguen obsesivamente, terminan dando rienda suelta a sus instintos...
¿Pero quien soy yo para juzgarlos?... A fin de cuentas el animal humano también habita en mi. Trato de ser precavido, escéptico y desconfiado de las “verdades absolutas” de la gente porque veo en mi las mismas actitudes hacia los otros. Tal vez sea por esto que la idea del huraño alejado de todo y de todos sea tan atractiva, tan obsesivamente compulsiva y deseada.
Es en este tiempo cuando los miedos se han apoderado de la vida humana y el sociabilizar se convierte en un acto de insensatez abrumadora...
¿Aún se puede confiar en alguien?¿Queda esperanza alguna para el género humano?
No hay forma de salvar aquello que se ha condenado desde su misma infancia y nosotros, los seres humanos, nos hemos condenado desde la primera inhalación de oxigeno que llegó a nuestros pulmones, destruyendo (conciente o inconscientemente) todo aquello que nos rodea, labrándonos nuestro propio camino al oscuro abismo.
Es en días grises como el de hoy, en que la nostalgia se apodera de las reflexiones y los deseos de alterar la conciencia con brillantes inventos culturales toman las riendas del cuerpo y el espíritu, la necesidad de encontrarle una respuesta lógica a las preguntas se establece como el aliciente para respirar nuevamente, para levantarse un día más pretendiendo ver en otros la bondad y la esperanza en que no todo está perdido aún.
¿Existe alguien que pueda decir algo al respecto?

