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domingo, 14 de marzo de 2010

Vivo...

Este es un momento como muchos otros… simplemente estoy acá, sentado frente a esta pantalla indolente pensando en lo que alguna vez fue y en ningún momento se logró alcanzar.
Quisiera que la existencia transcurriera más lentamente, más indolentemente… he tomado mis votos y mis decisiones, la verdad no me arrepiento de ellas, solo que aún queda la imagen de un posible futuro que nunca podrá ser. Ahora pienso en el hoy, vocalizo un discurso sin sentido que ni siquiera es creíble para mí… sigo acá añorando momentos del pasado que ya nunca se repetirán y escuchando melodías que me recuerdan el por qué estoy vivo… espero que puedan entenderme, que la labores de la cotidianidad han impedido la alegorización de estos pensamientos… solo quiero que se entienda que sigo aquí, escribiendo textos volátiles en mi cerebro y que realmente nunca llegan a la palabra escrita… Agradecerles a los pocos que han estado y que continúan esperando alguna manifestación de vida, aun estoy vivo así sea muy a mi pesar…

lunes, 13 de octubre de 2008

A dos manos

El peso de las sombras es insoportable, tal vez los miles de momentos que se evocan en la memoria recuerdan la mortalidad del héroe que protagoniza ésta tira cómica y que cada día parece tener un final aún más inconcluso.

El héroe se encuentra indefenso frente a su gran punto débil, ante aquella criptonita en que se ha convertido su propia memoria… aquella memoria que lo hunde hasta el cuello en el pantano de sus pesadillas… se sobreentendería que el tiempo ha curado todas las heridas y que la historia está ahí para aprender de los errores cometidos, de los cuales aun nada se ha entendido.

La vida se convierte en un ente sin sentido que evoca miles de emociones impropias de este ser supremo, de aquel dios de papel indestructible física y emocionalmente… tal vez sea el hecho de volver al lugar donde nunca debió estar, al que mil y un veces dijo que no regresaría… tal vez se deba a sentir nuevamente aquel dolor agónico que le atraviesa el pecho por entender quién es realmente, por ver los millones de imágenes disimiles de su muerte anterior, por ver cómo su ego y su invulnerabilidad cayeron hechas añicos por un simple “de nada sirve, es muy tarde ya”…

Hoy el héroe ha muerto nuevamente, así como alguna vez en los tiempos remotos alguien asesinó lo sobrenatural para dejar a los mortales el gozo de esta tierra prometida… nuevamente se evocan aquellas preguntas de tiempos míticos ¿Qué hago aquí?

De pronto la respuesta se encuentre en la necesidad de socializar con los de una misma especie, con las almas en pena que también han dejado sus mundos de papel idolatrizados y han despertado en un oscuro callejón siendo humanos, aquellos que despiertan en medio de la noche devanando sus sesos en búsqueda de aquello que nuevamente los haga eternos… Pero es imposible que la eternidad sea alcanzada por la vileza de nuestras almas…

No se cuan vil sea aquella búsqueda, uno de tu especie te dice que erró en mil momentos buscando encontrar una razón de peso que le diera algún sentido a un existir y decidió dejar de buscar… déjese encontrar así usted no pueda encontrarme… perdón si mi búsqueda ha encontrado que todo es mierda menos nuestra esencia…

martes, 2 de septiembre de 2008

Desde el fondo del pantano...

Desde el fondo del pantano te saluda una figura extraña de tus recuerdos, tal vez una sombra que ha escapado a tan altas horas de la madrugada para poder descargar en una hoja algunas de las penas que le aquejan.

Se supone que este es el regalo que te voy a entregar, aunque creo que monetariamente no signifique mucho, el momento de sinceridad va a ser algo que pienso aprecies.

Es la primera navidad que no estoy contigo, que no te despido en un Terminal atiborrado de entes extraños que a su vez juegan el papel de la nada en un espacio habitado. Reflexiones confusas, dementes y alteradas por los mil demonios que corroen mi cabeza pero que son realmente lo más sincero que ha escapado de mi áspera alma desde hace mucho tiempo.

Aun recuerdo el amargo sabor de aquella copa de vino tinto que pensé me ayudarían a emitir las palabras que tiempo después marcarían mi vida de forma impensable (y de paso darían una mejor impresión en el publico asistente). Aun ese sabor está en mi paladar, haciendo permanecer indeleble aquel extraño momento en que permití que la parte que no me gusta exponer hablara libremente.

De pronto recuerdes lo difícil que fue para mí pronunciar aquellas palabras, dejar de ser tu amigo para ser algo más en tu vida. Aunque las apuestas jugaban en mi contra, separadas por una distancia abismal, preferí aventarme al vacío…

Ahora que el reloj de mi computador marca una hora indecente para estar despierto (exactamente las 4:16 de la mañana) los recuerdos de mi vida pasan frente a mí a velocidad de la luz, memorias oscuras, llenas de terror e indecisiones. Espero una llamada, una voz grata en medio de esta soledad en la que estoy acostumbrado a pasar mis días, pero la lógica y la razón ya conocen el indiscutible hecho: no vas a llamar.

Lamentablemente ahora nuestras vidas han cambiado, los espacios y los lugares se han desvanecido en el incesante paso del tiempo para convertirnos en dos entes extraños y diferentes. Tu vida continuó al igual que el tiempo del reloj, con los días y los meses del calendario mientras que yo cada vez me estanco más y más. Te confieso que he recorrido nuevamente las calles de aquel barrio de estilo colonial y antiguo, tratando de aferrarme a un idílico tiempo feliz (tal vez el único en mi vida…) buscando aferrarme a tu recuerdo. Paso tras paso el tiempo parecía correr al revés y la ensoñación volvía a las semanas finales de un febrero lejano, a la búsqueda de un cinema desconocido, al sabor de un capuchino con bailys…

Aun estoy perdido en mi limbo, divagando en lo que pudo ser y que aniquilé con mis acciones de la forma más alevosa y criminal. Aleje a quien mas quiero en esta tierra, a pesar de las diferentes cosas horrendas y profanadoras que se dijeron en los momentos de cólera y que nunca fueron ciertas… en este momento los recuerdos de cada palabra, cada frase que dije alejándote queman en lo mas profundo de mi ser…

Realmente no quiero más estar aquí, sentado en medio de las sombras y escuchando los susurros en mi cabeza que cada noche me atormentan como animas en pena recordándome mis malas acciones… solo quisiera volver el tiempo atrás, a aquella noche en que dormíamos juntos en un edificio anónimo de alguna ciudad anonima, cuando por primera vez sentí un vació en el estomago que me hizo sentir vivo y el roce de unos labios que me hacían ver que todo en este mundo no era solo oscuridad e incertidumbres…

Como siempre me disculpo por mis promesas rotas… me disculpo y me arrepiento enormemente por no haber podido evitar que las lágrimas escaparan de tus ojos y sobre todo me arrepiento de no ser lo suficientemente valiente para estar contigo.

Me disculpo por estar lejos de ti, por pensarte cada día y cada noche sin decirte nada, por robarte en mis sueños reviviendo los momentos que me hiciste el hombre mas dichoso de esta tierra… perdóname por no ser capaz de enfrentarme a nada y encerrarme en mi caparazón de mentiras a llorarte…

Estoy nuevamente en el espacio que fue nuestro alguna vez, que de una u otra forma permitió que te viera en una café sentada conversando y pensar que eras muy engreída… que permitió que en mis noches de pesadillas y cuando los problemas parecían no tener solución encontrara un escondite entre tus brazos alejando mis miedos al ritmo de las pulsaciones de tu corazón y arropándome con el calor de tu pecho…

Atravieso múltiples espacios que aun conservan el aspecto de aquellos días, las escaleras y el restaurante en donde transcurrió nuestra historia… ahora todo parece desierto, de colores grises y sin vida… realmente es muy duro estar allá y no poder verte.

En esta época que odio, que preferiría que nunca llegase, espero que algunas de estas letras queden en tu memoria…

lunes, 17 de septiembre de 2007

“Verdades Absolutas”

Los vapores del licor y el olor penetrante de alguna comida rápida atosigan los sentidos mientras la cabeza se debate entre la razón y la locura, los sentimientos se esconden en el fondo del pecho con intención resignada de nunca más ver la luz del sol.

Los adelantos del ingenio humano han hecho mas fácil el uso de las mascaras emocionales; se ha privilegiado un mundo de apariencias donde la única tabla de salvación que flota en el oscuro océano es el escepticismo frente al malvado ser humano, en la incredulidad de las palabras y de los actos. Vivimos el tiempo más oscuro de nuestra historia, el momento en que se han abierto los ojos a la triste realidad de estar rodeados de enemigos, quienes aunque no entiendan concientemente la naturaleza de su verdad y la nieguen obsesivamente, terminan dando rienda suelta a sus instintos...

¿Pero quien soy yo para juzgarlos?... A fin de cuentas el animal humano también habita en mi. Trato de ser precavido, escéptico y desconfiado de las “verdades absolutas” de la gente porque veo en mi las mismas actitudes hacia los otros. Tal vez sea por esto que la idea del huraño alejado de todo y de todos sea tan atractiva, tan obsesivamente compulsiva y deseada.

Es en este tiempo cuando los miedos se han apoderado de la vida humana y el sociabilizar se convierte en un acto de insensatez abrumadora...

¿Aún se puede confiar en alguien?¿Queda esperanza alguna para el género humano?

No hay forma de salvar aquello que se ha condenado desde su misma infancia y nosotros, los seres humanos, nos hemos condenado desde la primera inhalación de oxigeno que llegó a nuestros pulmones, destruyendo (conciente o inconscientemente) todo aquello que nos rodea, labrándonos nuestro propio camino al oscuro abismo.

Es en días grises como el de hoy, en que la nostalgia se apodera de las reflexiones y los deseos de alterar la conciencia con brillantes inventos culturales toman las riendas del cuerpo y el espíritu, la necesidad de encontrarle una respuesta lógica a las preguntas se establece como el aliciente para respirar nuevamente, para levantarse un día más pretendiendo ver en otros la bondad y la esperanza en que no todo está perdido aún.

¿Existe alguien que pueda decir algo al respecto?