domingo, 6 de julio de 2008

Bad

Hay dos copas y una botella de aguardiente en la mesa. Suena una lista de reproducción que con sus estrepitosos acordes me acompañan en esta madrugada fría e inocua.

If I could, yes I would, If I could, I would let it go…

Como en muchos otros amaneceres los acordes de mi música favorita me acompañan mientras consumo aquel amargo licor, aquella bebida ponzoñosa que desgarra hasta lo más profundo, hasta el musculo más pequeño de mi garganta…

Me enveneno lentamente, socialmente, individualmente…

Hay muchos demonios que se ahogan lentamente entre copa y copa, que se desvanecen al contacto de la lengua con el trago de aguardiente y que inevitablemente cegará todo tipo de raciocinio lógico que pueda cruzar esta noche por mi mente.

Es muy poco licor para tantos recuerdos, es muy poco licor para tantas equivocaciones en seguidilla…

If I could, you know I would, if I could, I would let it go... This desperation, dislocation, separation, condemnation, revelation in temptation, isolation, desolation, Let it go…

martes, 10 de junio de 2008

Non-sense words...

Estoy acá, sentado en frente de este aparato electrónico, tratando de hilar algunas frases sin sentido…

Estoy acá, en frente de este ordenador que reproduce melodías ponzoñosas que hieren hasta lo más profundo de mí ser…

… “Just one more peaceful day”…

La noche se esconde en el fondo de los corazones de cada habitante de esta pútrida ciudad… las luces alumbran la porquería que habita escondida en cada rincón… el corazón es oscuro, negro y pantanoso; se debate entre la inmundicia y la basura que Bogotá le ofrece a sus ciudadanos… pagamos los impuestos, votamos, pensamos y vivimos en una metrópoli que se circunscribe a los basureros que la rodean… vivimos entre la inmundicia que nosotros mismos arrojamos día a día y que continuamos perpetrando…

Estoy ebrio, lleno hasta los tuétanos de alcohol… no pienso claramente… simplemente mi alter- ego se debate entre la expresión y la locura de seguir escribiendo garabatos sin sentido…

“Cause it’s always raining in my head, forget all the things I should have said…”

He vivido, he sentido, he amado y odiado sin razón alguna… simplemente espero que todo sea parte del aprendizaje, del hecho de vivir…

Todo parece perdido, todo parece encontrado… todo lo que me rodea parece un sin sentido que se contradice a sí mismo y que se repite cíclicamente mientras trato de devanarme los sesos averiguando qué es lo que realmente sucede…

Espero encontrar una respuesta, un camino… espero que algo se ilumine y me indique por donde debo seguir…

“But I know I'll do the right thing, if the right thing is revealed…”

jueves, 5 de junio de 2008

Flujo

Los autos vienen y van; distintos personajes anónimos recorren diariamente las mismas calles atiborradas de movimiento…

Un ritmo frenético llena mis pupilas, el mismo ritmo al que día a día debo acostumbrarme para no ser devorado por este gigante de concreto y asfalto. No existe ni el tiempo ni el espacio, simplemente queda el flujo continuo de una materia incorpórea llamada realidad.

Desde la ventana sucia y empolvada de un viejo vehículo a punto de caerse a pedazos me siento distante al circuito; me abstraigo en pensamientos vánales e intrascendentes sobre todos aquellos a quienes observo inquisitivamente, violentando su relativa privacidad.

En mi mente recreo sus conversaciones, sus emociones y pensamientos. Al observar a través de la ventana busco evaporarme, liberarme de mi corporalidad para ser alguien más, alguno de los muchos entes repetitivos que deambulan por las calles, que manejan sus autos del punto A al B y vuelta a empezar… quisiera dejarme atrás para acoplarme a otro ser que se conforme con integrarse al sistema y que nunca observe a través del cristal…

Historia 2003... II

Ha pasado algún tiempo… es irónico como el destino juega con nosotros y cambia la forma en que nuestros ojos se adaptan al mundo…

Jamás pensé que una persona pudiese cambiar por completo mi actitud y mi pensar, creo que es la sensación de que alguien me necesita y que con su existencia me demuestra lo ciego que estaba. Ahora se hace necesario afrontar todo aquello a lo que se teme, aprender a estar vivo a pesar de los golpes y el dolor intrínseco; por vez primera confió completamente en alguien, en un ser humano. Extrañamente he entendido que la soledad no es un estado impuesto sino una condición y elección personal…

Aunque ahora temo que ella pueda salir herida… nunca he aceptado a nadie, nunca entregué nada… no quiero pensar en el futuro, no quiero saber que pasará más adelante, simplemente dejarme llevar… mis pensamientos han encontrado algo a que aferrarse… a ella… simplemente está tan cerca que puedo sentir su respiración, escuchar sus pensamientos, el latido de su corazón… solo quiero que mientras esté conmigo sea feliz, hacer de esta realidad el mundo mágico con el que sueña, que la ciudad se llene de hadas y seres extraordinarios.

jueves, 10 de abril de 2008

Historia 2003 d. C... I

He tocado fondo. ¿Será que escribir lo que me sucede ayudará a aliviar todo este peso que me agobia? Por más que le busco una razón a esta sensación, no la encuentro. ¿Será por que hay más de una?... Creí que culpar a Sartre y La Nausea por esto sería lo indicado, pero la situación no mejora… la desolación y el vacio que me rodea al parecer viene desde mis propias entrañas.

Hace un par de horas no estaba así, mi cuerpo continuaba inerte, sin ningún sentimiento ni pensamiento; creo que pierdo por instantes la noción de mi vida, me olvido de mi propio ser. Siento la necesidad de la compañía de otra persona para desconectarme de mí, necesito vivir por medio de otros…

Todo esta mal, estoy solo y no puedo soportarlo. Desde algún tiempo creí que era mejor así, vivir en un paraje huraño, sombrío y alejado de todo. Todo fracasó, todo ha sido una invención; la vida se va a pique con el tiempo y la soledad lo empeora un poco más.

Creo saber porque llegué a esto, creo entender una pequeña parte de lo que me carcome las vísceras. Simplemente es mirar el cielo raso, pensar en lo poco que he vivido, en lo que soy. La soledad es peligrosa, irónicamente ha sido la compañera de los últimos años de mi vida, es parte de mí. Me impulsa a pensar en mi propio ser, es la culpable de estrellarme con la verdad: aun no soy nada y no intento ser alguien, no he tenido nunca nada que perder ni alguien a quien echar de menos. Axiológicamente la nada me convierte en una farsa; mi farsa. Exceptuando una sola voz que me ha acompañado, apelando a la razón y la cordura, no creo en nadie; todos juegan alrededor de mi farsa, todos han sido personajes pasajeros, jueces y actores discontinuos de una obra macabra que se complica en cada acto y que inevitablemente desembocará en un espiral de ausencia y soledad…

miércoles, 9 de abril de 2008

23 de Enero de 1898 - 9 de Abril de 1948

"Señor Presidente Mariano Ospina Pérez:

Bajo el peso de una honda emoción me dirijo a vuestra Excelencia, interpretando el querer y la voluntad de esta inmensa multitud que esconde su ardiente corazón, lacerado por tanta injusticia, bajo un silencio clamoroso, para pedir que haya paz y piedad para la patria.

En todo el día de hoy, Excelentísimo señor, la capital de Colombia ha presenciado un espectáculo que no tiene precedentes en su historia. Gentes que vinieron de todo el país, de todas las latitudes —de los llanos ardientes y de las frías altiplanicies— han llegado a congregarse en esta plaza, cuna de nuestras libertades, para expresar la irrevocable decisión de defender sus derechos. Dos horas hace que la inmensa multitud desemboca en esta plaza y no se ha escuchado sin embargo un solo grito, porque en el fondo de los corazones sólo se escucha el golpe de la emoción. Durante las grandes tempestades la fuerza subterránea es mucho más poderosa, y esta tiene el poder de imponer la paz cuando quienes están obligados a imponerla no la imponen.

Señor Presidente: Aquí no se oyen aplausos: ¡Solo se ven banderas negras que se agitan!

Señor Presidente: Vos que sois un hombre de universidad debéis comprender de lo que es capaz la disciplina de un partido, que logra contrariar las leyes de la psicología colectiva para recatar la emoción en un silencio, como el de esta inmensa muchedumbre. Bien comprendéis que un partido que logra esto, muy fácilmente podría reaccionar bajo el estímulo de la legítima defensa.

Ninguna colectividad en el mundo ha dado una demostración superior a la presente. Pero si esta manifestación sucede, es porque hay algo grave, y no por triviales razones. Hay un partido de orden capaz de realizar este acto para evitar que la sangre siga derramándose y para que las leyes se cumplan, porque ellas son la expresión de la conciencia general. No me he engañado cuando he dicho que creo en la conciencia del pueblo, porque ese concepto ha sido ratificado ampliamente en esta demostración, donde los vítores y los aplausos desaparecen para que solo se escuche el rumor emocionado de los millares de banderas negras, que aquí se han traído para recordar a nuestros hombres villanamente asesinados.

Señor Presidente: Serenamente, tranquilamente, con la emoción que atraviesa el espíritu de los ciudadanos que llenan esta plaza, os pedimos que ejerzáis vuestro mandato, el mismo que os ha dado el pueblo, para devolver al país la tranquilidad pública. ¡Todo depende ahora de vos! Quienes anegan en sangre el territorio de la patria, cesarían en su ciega perfidia.

Esos espíritus de mala intención callarían al simple imperio de vuestra voluntad.Amamos hondamente a esta nación y no queremos que nuestra barca victoriosa tenga que navegar sobre ríos de sangre hacia el puerto de su destino inexorable.

Señor Presidente: En esta ocasión no os reclamamos tesis económicas o políticas. Apenas os pedimos que nuestra patria no transite por caminos que nos avergüencen ante propios y extraños. ¡Os pedimos hechos de paz y de civilización!

Nosotros, señor Presidente, no somos cobardes. Somos descendientes de los bravos que aniquilaron las tiranías en este suelo sagrado. ¡Somos capaces de sacrificar nuestras vidas para salvar la paz y la libertad de Colombia!

Impedid, señor, la violencia. Queremos la defensa de la vida humana, que es lo que puede pedir un pueblo. En vez de esta fuerza ciega desatada, debemos aprovechar la capacidad de trabajo del pueblo para beneficio del progreso de Colombia.

Señor Presidente: Nuestra bandera está enlutada y esta silenciosa muchedumbre y este grito mudo de nuestros corazones solo os reclama: ¡que nos tratéis a nosotros, a nuestras madres, a nuestras esposas, a nuestros hijos y a nuestros bienes, como queráis que os traten a vos, a vuestra madre, a vuestra esposa, a vuestros hijos y a vuestros bienes!

Os decimos finalmente, Excelentísimo señor: Bienaventurados los que entienden que las palabras de concordia y de paz no deben servir para ocultar sentimientos de rencor y exterminio. ¡Malaventurados los que en el gobierno ocultan tras la bondad de las palabras la impiedad para los hombres de su pueblo, porque ellos serán señalados con el dedo de la ignominia en las páginas de la historia!"

7 de Febrero de 1948, Marcha del Silencio.

"Parece que a este nuestro pueblo, al igual del personaje de Poe, lo ha invadido la irremediable cobardía de no abrir los ojos, no tanto por esquivar la visión de horribles cosas cuanto por el fundado temor de no ver nada."

"Ninguna mano del pueblo se levantará contra mí y la oligarquía no me mata, porque sabe que si lo hace el país se vuelca y las aguas demorarán cincuenta años en regresar a su nivel normal."

"Cercano está el momento en que veremos si el pueblo manda, si el pueblo ordena, si el pueblo es el pueblo y no una multitud anónima de siervos."

Jorge Eliécer Gaitán